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El Aceite de La Rioja cambia su sistema de certificación de calidad

El Aceite de La Rioja cambia su sistema de certificación de calidad

Basado en la confianza en los operadores, el nuevo método es más rápido y económico, con análisis de aceite envasado y etiquetado

14-08-2019

A partir de la próxima campaña, el Aceite de La Rioja será certificado mediante el nuevo sistema aprobado por el Servicio de calidad diferenciada de la Consejería de Agricultura, sobre el que informa el Consejo Regulador en su boletín Infolivo.

Hasta ahora, los técnicos de Agricultura tomaban las muestras directamente del tanque de aceite recién elaborado para su análisis. Sin embargo, a partir de la próxima campaña se realizarán análisis de aceite envasado y etiquetado. “Se trata de un sistema más rápido y económico, basado en la confianza”, indican desde el Consejo Regulador.

De acuerdo con el nuevo método de certificación, una vez elaborado el aceite, las almazaras realizarán sus propios análisis de los depósitos en los laboratorios o paneles de cata que elijan. En el caso de que obtengan la calificación de virgen extra, los operadores remitirán los boletines de resultados al Consejo Regulador para dar de alta los depósitos en el programa informático. Entonces podrán solicitar numeración y sacar el aceite al mercado con el sello de la D.O.

El plan interno de control establece que los técnicos de Agricultura tomarán de cada almazara muestras de aceite envasado y etiquetado y las remitirán a un laboratorio y panel de cata acreditados. Los técnicos del Servicio de calidad diferenciada remitirán los resultados por email  a los interesados.

En caso de que el aceite no sea virgen extra, los operadores podrán solicitar el análisis contradictorio, cuyo coste correrá a su cargo.
Además de la toma de muestras, que podrá llevar a cabo en cualquier momento del año, Agricultura realizará la auditoría anual, concediendo especial importancia a la trazabilidad. Es necesario que las almazaras lleven un registro verificable de la trazabilidad de cada etiqueta utilizada y que puedan demostrar documentalmente el control del producto.

La auditoría consistirá principalmente en la verificación de la eficacia del sistema de separación de oliva amparada y no amparada, en la identificación de producto amparado y no amparado, en el control de tipos de envases y capacidades, en el control existencias de producto y en la supervisión del control interno de etiquetas sin utilizar tanto asignadas a envases como sin asignar.

Agicultura realizará una auditoría al año. Sin embargo, si en esta primera visita se detectan indicios de incumplimiento del pliego de condiciones, los técnicos pueden realizar nuevas inspecciones. El coste de la primera visita será abonado con cargo a la cuota anual de almazaras del Consejo Regulador. Si son necesarias más inspecciones, estas serán costeadas por la almazara implicada.
Mediante el nuevo sistema de certificación e inspección, Agricultura pretende establecer un método de supervisión más ágil que otorga mayor responsabilidad a los productores. “Se trata de un sistema basado en la confianza que se ajusta a las directrices que marca la Unión Europea para el control y el buen funcionamiento de las denominaciones de origen”, señalan desde el Consejo Regulador.