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Copas para el vino: todo lo que debes saber

Copas para el vino: todo lo que debes saber

¿Cuál es la mejor copa para cada vino? ¿Cómo debo lavar las copas? Resolvemos tus dudas para que puedas disfrutar al máximo de tus vinos

29-06-2020

Para cuando llega a la copa, el vino lleva un larguísimo recorrido. La copa es la última parada de un viaje con destino a nuestro paladar, cuyo inicio está en la tierra y las cepas. Agricultores y bodegueros han mimado y cuidado cada paso para que el vino llegue hasta nosotros en óptimas condiciones. Todo este trabajo merece un respeto, démoselo cuidando bien su paso por la copa.

¿Cómo debe ser una copa de vino?

La forma de una copa de vino tiene que ser convexa, con el borde curvado hacia el interior para captar los aromas.

Tiene que tener un pie largo para poder sostenerla sin tocar el cáliz y evitar así que se caliente.

El tamaño debe ser suficientemente grande, de unos 350 ml, como para poder hacer girar el vino y liberar sus aromas sin que se derrame. Para los mejores vinos tintos el tamaño adecuado es de 450 ml, mientras que para los blancos es menor, de 300 ml.

Cuanto más transparente, lisa y sin facetas, mejor se podrá apreciar el vino en su interior. El material ideal es el cristal fino. A lo largo de la historia, la copa ha sido de metal, de oro, de marfil, de barro… La creencia de que el veneno rompería un vidrio delicado generalizó el uso de este material.

¿Cuál es la mejor copa para cada vino?

Estos son los tipos principales de copas para vino y su uso recomendado:

  • Copa para vino blanco, construida por un tallo largo y fino y un cáliz en forma de tulipa.

  • Copa de burdeos, cuyas amplias formas permiten que se expresen los vinos tintos.

  • Copa de borgoña, cuyo diseño permite hacer girar el vino, con lo que los aromas se liberan con facilidad.

  • Copa normalizada, utilizada en las sesiones de cata en las ferias internacionales.

  • Copa de oporto o de jerez, cuya forma está inspirada en la tradicional copita jerezana.

  • Flauta de champagne, utilizada también para el servicio de otros vinos espumosos, como el cava.

 

¿Cómo deben lavarse las copas?

Una vez hemos elegido la mejor copa para el vino que vamos a degustar, es importante que nos aseguremos de limpiarla correctamente.

La mejor manera de lavar una copa es a mano, con gran cantidad de agua caliente y, si fuese necesario, con un poco de líquido lavavajillas suave; aclarar con abundante agua caliente y secar mientras está todavía húmeda con un paño de algodón o lino.

No es aconsejable el uso del lavaplatos para evitar posibles restos de detergentes y de paños nuevos para el secado, ya que pueden dejar hilos y pelusas en las copas.

Tampoco es recomendable montar los servicios con las copas hacia abajo, porque suelen impregnarse del olor de los manteles limpios.