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Cinco consejos para conservar una botella de vino una vez abierta

Cinco consejos para conservar una botella de vino una vez abierta

Has organizado una comida en casa y se ha quedado abierta y sin terminar una botella con un maravilloso vino. Sigue estas recomendaciones y podrás degustarlo en otro momento con todo su sabor.

10-01-2022

Seguro que te ha pasado estas fiestas navideñas. Has abierto en la comida o la cena una botella de un vino estupendo a última hora y no se ha terminado. Y no sabes muy bien qué hacer, cómo guardarlo para que no pierda sus características. Hay factores que afectan al vino tanto cuando la botella está ya abierta, como cuando está cerrada, como la iluminación, la temperatura y la oxigenación, como veíamos al hablar de la conservación de las botellas en casa. Sigue estas recomendaciones que te ayudarán a poder disfrutar de esa botella.

1 - Ten en cuenta el tiempo máximo que 'aguantará' el vino, dependiendo del tipo y de su edad. Los tintos podemos mantenerlos abiertos hasta una semana, un tiempo mayor a los blancos o los rosados que como mucho se conservarán bien cuatro días.

2 - Tapa herméticamente el vino y minimiza el oxígeno del recipiente. Es lo primero que tenemos que hacer. Cierra la botella, con su propio corcho, con un tapón hermético o accesorio de los que puedes encontrar en el mercado o incluso usa una bomba de vacío para extraer el aire de la botella. Esto ayudará a prolongar la conservación en perfecto estado. Si no dispones de un utensilio de este tipo, puedes optar por cambiar el vino a un recipiente de cristal más pequeño, donde apenas quede aire. Y por supuesto, cerrarlo sin posibilidad de que entre aire.

3.- Conserva el vino en la nevera y a una temperatura constante, entre los 12 y los 16 grados. El frío ayudará a ralentizar su deterioro. Al contrario de lo que podría parecer, al vino tinto le afecta más la temperatura que a los blancos y rosados, así que ¡todos al frigorífico si están abiertos!

4.- Intenta además guardarlo en lugar oscuro o, si no tienes vinoteca, protegerlo en el frigorífico de la luz, que puede desencadenar reacciones químicas que alterarían el sabor del vino.

5.- Y recuerda dejarlo en posición vertical, para que exista el menor contacto posible con el oxígeno.

Y nuestro último consejo... ¡disfrútalo cuanto antes! Seguro que puedes organizar una celebración improvisada con tu pareja o encontrar un buen momento para degustarlo: terminar bien el día, empezar la semana brindando o suavizar con buen sabor la cuesta de enero.