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El calabacín, rey del huerto veraniego y objeto de regalo de los hortelanos  

El calabacín, rey del huerto veraniego y objeto de regalo de los hortelanos  

Consejos, recetas e ideas para disfrutar en estas fechas de uno de los productos más prolíficos de la huerta riojana

14-08-2017

Tener un huerto está de moda, siempre ha tenido sus adeptos, pero ahora quizás más. En el pueblo, en formato urbano, de tipo privado, los llamados 'huertos sociales', en resumen: en múltiples variantes. De él provienen muchos de los frutos que se toman en estas fechas: tomates, berenjenas, cebollas, pimientos... y ¡calabacines! Este fruto 'objeto de deseo' al inicio del verano y que tiempo después se convierte en 'objeto de regalo'.

Y es que cuando se siembran, a primeros de mayo (para quien elige esta opción) o se plantan a mediados de ese mes, nadie prevé el resultado posterior. Simplemente se aguarda la llega de los primeros a últimos de junio. Desde ese momento es un no parar de calabacines. Ahí arranca una producción que supera la capacidad de ingesta del hortelano y de toda su familia. Entonces fluye la amistad: regalos a amigos, a amigos de amigos, a vecinos, a conocidos... Cualquier opción es buena para darle salida a este fruto que no se sabe si proviene de puntos tan dispares como la India o América del Sur.

Llegados a este punto, ¿qué hacer con tan prolífico alimento? He aquí un cúmulo de ideas recopiladas de hortelanos aficionados y de cocineros de andar por casa, los que lidian a diario con los calabacines, los que echan mano de la imaginación y pericia para hacer de esta hortaliza un alimento de deseo.

Lo primero es analizar las propiedades nutricionales de este fruto que pertenece a la familia de las calabazas. Entre sus características destaca su bajo contenido calórico, ideal para dietas, y su bajo nivel de sodio, cuestión que le hace especialmente beneficioso para hipertensos y/o con exceso de colesterol. También es remarcable su carga de vitaminas, sobre todo C, así como minerales, oligoelementos, fósforo, potasio, magnesio y calcio.

Sugerencias de preparación

1.- ¿Congelar o no? Para quien se plantee la idea de congelarlo en su formato fresco esto no parece lo más adecuado: el calabacín está compuesto por una considerable cantidad de agua lo que le hace perder tersura tras la descongelación. Sí sería una opción congelarlo una vez cocinado o cocido. En tal caso el resultado posterior es satisfactorio.

2.- ¿En ensalada? Dado su suave sabor y su fácil maridaje ofrece múltiples posibilidades en formato ensalada. Una propuesta es calabacín acompañado de jamón de york, tomate y pimiento, como sugiere la riojana Sara Ramírez en su blog campoyhuerta.blogspot.com, aunque los ingredientes pueden variar al gusto. En lo referido al calabacín, para la preparación de la ensalada este se puede hacer rallar en porciones pequeñas o en tiras más largas, en cualquier caso siempre de poco grosor.

 

Ensalada de calabacín

3.- Un clásico: el pisto. Es sin duda uno de los platos más típicos de la cocina española y una de las salidas más habituales del calabacín. Ajo sofrito, cebolla, pimientos, calabacín, tomate... Y después queda al gusto de cada cual añadir huevo u otros ingredientes.

4.- Opción fresca y popular: la crema. Muy socorrida, porque además con el calor veraniego puede tomarse fría, es la crema de calabacín: el resultado de un cocido al que se le añaden quesitos y posteriormente se bate, dándole el toque final con un chorro de aceite.

5.- Bajo en calorías: a la plancha o al vapor. Los nutricionistas recomiendan, con el objetivo de reducir peso y al mismo tiempo mantener sus nutrientes, su ingesta bien a la plancha o al vapor, ambas opciones, rápidas y sencillas de preparar.

6.- El huevo, una buena pareja de baile. El calabacín combina con múltiples sabores y alimentos, pero con uno de los más habituales y de los que mejor se lleva es el huevo. Así, la tortilla de calabacín se presenta como una posibilidad que además de fácil de elaborar también es ligera. Otra receta, en este caso con más carga calórica, son los san jacobos de calabacín rellenos de jamón de York y queso, por cierto, habituales en muchos bares de La Laurel como pincho.

 

Tortilla de calabacín

7.- El horno: otra vía para alimentar la creatividad. En esta variada lista de sugerencias, que podría seguir aumentándose casi hasta el infinito, también tienen cabida las recetas al horno. Una de ellas es la lasaña de calabacín: se trata de dar vida a este plato utilizando el calabacín cual pasta, y acompañándolo con patata, pimiento, cebolla y berenjenas (en sus respectivos estratos); una vez montado se cubre de tomate y un poco de queso. En esta misma categoría habría que incluir, por ejemplo, a las tortitas de calabacín, receta de la bloguera riojana Sara Ramírez, para las que se darían los siguientes pasos:    

a. se ralla en un bol;
b. en la sartén, se fríe con cebolla;
c. en un recipiente se mezcla con maicena y huevos;
d. se reparte en pequeñas porciones en una bandeja (cual torta) y se mete en el horno;
e. llega el momento de la ingesta de las tortitas, que quedan con una textura blanda.

Dada su versatilidad, esto es solo un abrir de boca para todos aquellos que en estos momentos tengan en sus casas, o estén a punto de tener, calabacines y quieran disfrutarlos de diferentes maneras para no acabar repudiándolos por exceso. Calabacín relleno, brochetas de verduras a la plancha, acompañante en pizzas, complemento en cuscús con verduritas salteadas, como chips con sal y pimienta e incluso en sobada, son más ideas a sumar, siempre dispuestas a ser ampliadas. ¡Buen provecho!

 

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