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El turrón artesano riojano, otra forma de endulzarse la Navidad más allá del mazapán

El turrón artesano riojano, otra forma de endulzarse la Navidad más allá del mazapán

Hablamos con uno de los elaboradores artesanos de este dulce en La Rioja, Horno Arguiñano, que ofrece 18 recetas distintas de turrón

24-12-2017

En La Rioja, cuando se pregunta por la Navidad y sus dulces típicos, casi siempre hay una respuesta: mazapán. Este dulce tan característico de la comunidad riojana va con el apellido "de Soto", por su origen en la localidad camerana... Pero no solo de mazapán vive la Navidad riojana, también hay otras opciones en cuanto a oferta de dulces. Y en ese espacio se ubica el turrón artesanal. Mucho menos conocido popularmente, esta opción es posible encontrarla en panaderías y pastelerías especializadas de La Rioja. Por ejemplo, dentro del apartado de turroneros artesanos que reconoce la Comunidad Autónoma, está la pastelería Flor y Nata, de Calahorra, Golmajo (Viena) en Logroño, Isidro de Santo Domingo y Horno Arguiñano de Logroño.

"Precisamente porque el mazapán es un sector tan saturado, el decantarse por los turrones artesanos es una forma de posicionarte", reconoce Eduardo Villar, del Horno Arguiñano. En su establecimiento se cuenta la antigüedad de su fabricación de turrones artesanos por décadas: casi tres, desde que abrieron en 1990, si bien el reconocimiento del sello de 'Artesanía de La Rioja' llegó hace diez años.

De almendra, de Cádiz, de nuez, de piñones, de praliné de avellana, de mazapán, de ponche y café, de ponche y chocolate, de ponche y yema, de yema, de yema y chocolate... En la actualidad, esta panadería-pastelería logroñesa elabora 18 tipos de turrón, en bloques de unos diez kilos que se venden al corte, y que no solo llegan a hogares riojanos, también a los de País Vasco, Navarra, Madrid... "Curiosamente, el número uno de ventas es el que menos cuesta hacer y el que menos se decora, el de yema", admite Villar. Aunque no quiere eso decir que el resto no se consuman. "La gente quiere probar también cosas especiales". Pistachos, almendras, nueces o piñones son protagonistas de primer nivel.

Pero, ¿qué tienen de especiales estos turrones? "La receta es muy de maestro pastelero y en Arguiñano se ha ido transmitiendo de unos a otros". Por eso, "aunque parezcan todos más o menos similares entre quienes elaboran estos dulces, la verdad es que son recetas distintas", precisa Villar.

La clave, como explica el responsable de Horno Arguiñano, es el tiempo de elaboración: se tarda varios días, primero se hace la pasta (similar a la del mazapán, con la almendra y el azúcar como base principal), luego se deja secar, después se decora... Todo ello es importante, pero también la materia prima: "producto nacional de primera calidad desde los frutos secos al azúcar, así como el resto de ingredientes; el precio del turrón es alto, pero hay que ver cómo está hecho", concluye.
Con mucho mercado todavía por alcanzar por parte del turrón artesano riojano, estos días algunos hogares disfrutarán de estos para poner la guinda a sus celebraciones. ¡Feliz Navidad!